El ungimiento del galeno y diputado federal aún Rodolfo Torre Cantú, si es que no ha pedido ya licencia para separarse del cargo que el pueblo le encomendó, recordó el viejo ritual del PRI miles de veces repetido en épocas pasadas, en donde el presidente de la república se alzaba como el gran elector e imponía gobernadores, secretarios de estado y hasta alcaldes y funcionarios de gabinete. A raíz de la derrota que sufre en el 2000 cambia la táctica pretendiendo darle al PRI unas pinceladas de democracia. Es así que emite convocatorias para que surjan los precandidatos priístas, cada uno con su precampaña, costosísimas por cierto.
Luego de ésas confrontaciones que hicieron historia entre Roberto Madrazo Pintado y Francisco Labastida Ochoa, a la postre candidato presidencial derrotado por Vicente Fox Quesada, los priistas se dieron cuenta que la “Unidad” era lo de ellos, era la práctica más adoc a sus formas de hacer política; porque la incipiente práctica democrática que se pretendió introducir a las filas tricolores de plano no prendió ¿y esto porqué? Simple y sencillamente porque las confrontaciones fueron causa de divisionismo, derrotas y lo peor la incisión del PRI que como consecuencia vió saltar de sus filas a miles de priístas cansados, agotados hasta el cansancio de las viejas prácticas de su partido, en donde sólo los de la élite y la prole de su descendencia tenían la oportunidad de remontar hacia los puestos de mando, no así los militantes de viejo cuño que sólo servían de base , trampolín y escalera para que los privilegiados de siempre fueran ungidos por el gran dedo elector; hoy, después del gran descalabro el trono de mando ha cambiado ; ésta vez a la sede del PRI nacional y personificado éste por la actual dirigente nacional priísta Beatriz Paredes Rangel. El PRI a la fecha no ha cambiado mucho en el sentido de su antidemocracia que practica a diario porque sigue siendo elitista y excluyente .
El PRI ya probó lo que le funciona y no se va a mover un milímetro de su postura y menos ahora que se dice y afirma por los que saben de política que está enrachado, lo cual es una verdad de a kilo y que puede volver a Los Pinos. Lo malo es que vuelven las prácticas de la imposición y el dedazo a los estados gobernados por el PRI, en donde desde el centro se impone a los candidatos; Chihuahua es un buen ejemplo de ello.
En Tamaulipas el pronunciamiento de los sectores favoreciendo a Torre Cantú como “precandidato” en base a la convocatoria emitida por el PRI, plantea la posibilidad de registro para quien desee contender; sin embargo, el ungimiento anticipado del galeno y diputado federal Rodolfo Torre Cantú es una lectura anticipada de lo que será el próximo día 30 el registro de precandidatos a la gubernatura estatal con un solo candidato el cual se convierte desde ya en el próximo candidato del PRI a la gubernatura en Tamaulipas.
Como recordaremos en el pasado proceso electoral Rodolfo Torre Cantú contendió por el V Distrito electoral con cabecera en Ciudad Victoria obteniendo una votación histórica y en base a ello se le consideró como el mejor prospecto para enfrentar el proceso electoral que ya está en puerta y cuya decisión del centro esencialmente y en base al contendiente que nombrará el Partido Acción Nacional, deja fuera de la competencia y por anticipado a otros aspirantes a ocupar la candidatura que habrá de culminar el próximo 6 de julio; entre estos José Manuel Assad Montelongo, Manuel Muñoz Cano, Antonio Martínez Torres, Amira Gómez Tueme, Oscar Luebbert Gutiérrez, Ramón Garza Barrios, Javier Gil ,Felipe Garza Narváez, Enrique Cárdenas del Avellano, Oscar Almaraz Smer. Pero los mencionados no se quedarán chiflando en la loma porque en una verdadera muestra de disciplina y unidad se sumarán a los trabajos de campaña del galeno Rodolfo Torre Cantú unos, y otros buscarán cargos de elección como popular verbi gracia diputaciones y de preferencia las plurinominales para no arriesgar el sustento del próximo sexenio.