***Con la encuerada ¿quién salió ganando, quien salió perdiendo…? Sentencia de muerte política para Peña Nieto… Manlio Fabio cocina la venganza y refuerza la seguridad política entorno a la sucesión presidencial…
En días pasados, el actual líder del Partido Acción Nacional, César Nava Vázquez, dio la cara y emitió un mensaje en donde aceptaba públicamente un acuerdo dado en lo “oscurito”, con su homóloga, la presidenta del CEN del PRI Beatriz Paredes Rangel.
En el mes de octubre del año pasado (2009), César Nava y Beatriz Paredes signaron un acuerdo, llevando como testigos al secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y el secretario de Gobierno mexiquense, Luis Enrique Miranda.
Dicho acuerdo se basaba en un trueque poco usual para dos partidos que se precian de ser democráticos (PAN) y nuevos (PRI). El PRI solicitaba que el PAN se abstuviera de hacer alianzas en el Estado de México, estado gobernado por el priístas Enrique Peña Nieto, en el 2011, fecha en que se dará el cambio de poderes estatales; a cambio, el CEN del PRI (entiéndase Beatriz Paredes) daría la “orden” para que se aprobara el paquete fiscal que el presidente Felipe Calderón enviaría a la Cámara de Diputados.
TODO COMENZÓ…
La jauría se desató cuando el inquilino de Los Pinos, a través de Agustín Cartens, a la sazón secretario de Hacienda (hoy no ocupa dicho cargo), llevó a la Cámara de Diputados el paquete fiscal para el 2010, con la idea de que fuera aprobado tal y como se había enviado.
Y es que la jauría tricolor, llamada así a los diputados federales del PRI, no se puso de acuerdo ni en lo general ni en lo particular, desatando una serie de señalamientos, críticas, negativas, enconos y cerrazones a todo lo que olía gobierno federal.
Al final por falta de entendimiento entre los legisladores del PRI no se aprobó el paquete fiscal en su parte original y esto dio una lectura que fue conocida por todo México, en donde se ventilaba a la opinión pública que dentro del PRI no había cohesión y en contraparte mucho encono entre los grupos que le dan vida al tricolor, pues la gente afín a Beatriz Paredes y Peña Nieto, es antagónica al grupo que da línea desde el senado, por parte de Manlio Fabio; y ambos grupos no hacen migas con Carlos Rojas Gutiérrez, el “alfil” de Carlos Salinas de Gortari el orejón desinflado… A pesar de que todos están dentro del mismo partido, el PRI…
LA OTRA LECTURA DEL PACTO
Aunque muchos dan señalamientos de descrédito a César Nava Vázquez, el presidente del CED del PRI, la verdadera lectura, ésa que hasta el momento muchos han preferido callar, es otra muy distinta a lo que circula en la prensa escrita, digital, radio o televisión.
A César Nava lo critican de novato, de arribista, de lacayo del presidente Felipe Calderón. Pero con su salida a cuadro, en donde aceptaba el pacto con el PRI (entiéndase Beatriz Paredes), demostró que el muchacho sabe pegar, dar en el objetivo y además hacerlo con elegancia; algo muy distinto a su antecesor, Germán Martínez Cáceres, aquel “muchacho” pendenciero que sólo gritaba y amenazaba pero que nunca hizo daño…
El pacto PRI-PAN, demuestra varias aristas que se deben de puntualizar para no perder el hilo conductor del análisis:
1. ¿Por qué al PRI le urgía frenar una alianza entre el PAN y cualquier otro partido (entiéndase PRD) en el Estado de México, cuando se presume que en dicho estado es en donde han mayor presencia, fuerza o hegemonía tricolor…?
La realidad sobre la firma de dicho pacto sólo indica debilidad del tricolor y un temor enorme a que el candidato de ese PRI “oficial”, es decir Enrique Peña Nieto, pierda fuerza en el 2011, un año antes de las elecciones presidenciales, que inevitablemente dejaría fuera de la jugada al “niño de la gaviota”.
2. El pacto con el PAN que realizó Beatriz Paredes a espaldas del líder de la bancada tricolor en el senado, Manlio Fabio Beltrones, demostró una vez más que no hay cohesión hacia el interior del PRI y que en la guerra interna por la sucesión presidencial, existen tres tipos de PRI: el de Beatriz Paredes (y Peña Nieto), el de Manlio Fabio Beltrones (y Emilio Gamboa Patrón) y el de Carlos Rojos (con Carlos Salinas como titiritero); aunque este último puede ser el fiel de la balanza al momento de sentarse en la mesa de las decisiones.
3. Por otro lado, las declaraciones de César Nava, y el documento presentado ante la opinión pública en donde aparecía la firma de los priístas Beatriz Paredes y el secretario de Gobierno mexiquense, Luis Enrique Miranda, como representante de Enrique Peña Nieto, demuestran que no existe un nuevo PRI.
Muy por el contrario, que el PRI sigue siendo clientelista y pragmático, pues al menos el tricolor que comanda Paredes y Peña, aceptaron una acuerdo en dónde sólo les importó pertrechar al gobernador del Estado de México, es decir asegurar unas elecciones sucesorias cómodas, sin siquiera preguntar cómo iría el paquete fiscal que aprobarían levantando el dedo, ya que el acuerdo se signó mucho antes del informe de Felipe Calderón y mucho antes de llevar el paquete fiscal para su aprobación a la Cámara de Diputados.
4. Si César Nava aceptó públicamente el acuerdo firmado, no fue obligado, pues fue más bien atendiendo una estrategia que hasta el momento le ha funcionado: desarticular al PRI desde sus entrañas, exhibirlo como oportunista y chantajista, pero además generar una guerra de, por y entre los tricolores en todo el país… misma que comenzó la semana pasada.
No se entiende en un partido que se dice el “nuevo PRI”, que se firme un acuerdo a espaldas de connotados miembros de dicho partido. Por eso la pregunta obligada es: ¿Cómo puede Beatriz Paredes (y Peña Nieto) firmar un pacto a espaldas del líder del Senado (de la bancada tricolor, claro está) Manlio Fabio y de otro líder, pero de la Cámara de Diputados, Carlos Rojas Gutiérrez, sin pensar siquiera en no generar un encono hacia el interior del PRI…?
Puede decirse que fue un mal cálculo por parte de Beatriz Paredes (y Enrique Peña), quien pensó que tenía la mayoría y hasta el control en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República, demostrándose con ello que no es así y que si bien es la presidenta del CEN del PRI, eso no significa que realmente sea la líder nacional del PRI, ya que el verdadero control lo tiene Manlio Fabio Beltrones, un hueso duro de roer para el 2012, por lo menos hacia el interior del PRI…
5. Por otro lado, se demuestra claramente que Paredes y Peña están trabajando desde hace mucho tiempo para asegurar la candidatura del PRI a la Presidencia de la República para el actual gobernador del Estado de México, utilizando la estructura, el financiamiento y los sectores del PRI, avasallando y no sólo eso, aplastando desde hoy cualquier deseo natural de connotados tricolores como Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa, Eugenio Hernández Flores, Fidel Herrera Beltrán, Humberto Moreira Valdés; sólo por mencionar unos cuantos. De tal suerte que se ve que no existe un nuevo PRI, por el contrario sigue siendo el mismo costal de mañas, sólo que con distintos actores.
6. En contra parte, en el PAN, aunque la descobijada que César pretendía darle al PRI dio en el blanco, no salió librado al cien por ciento; pues el hecho de mencionar que el presidente de la República no estaba enterado, tiene tres lecturas muy importantes.
Primero: En caso de ser cierto que no estaba enterado Calderón de dicho pacto, entonces se demuestra que el PAN y Los Pinos están divorciados, políticamente hablando pero…
Segundo: no se puede entender un acuerdo entre el PRI y el PAN, llevando como testigos a Fernando Gómez Mont y además acordando la “no-alianza” a cambio de la aprobación del paquete Fiscal de Calderón, sin que no esté enterado el propio Calderón: eso es simplemente inconcebible; no se puede creer…
Tercero: suponiendo sin conceder, que Calderón no sabía del acuerdo, entonces deja en evidencia la pobre fuerza de reacción del aparato gubernamental, y peor aún, deja en claro que Gómez Mont es traidor de su jefe, pues no dio el “parte de novedades” en tiempo y forma al presidente Calderón, su verdadero y único “patrón”…
7. Repetimos, aunque César Nava consiguió lo que quería, es decir evidenciar a Beatriz Paredes y crearle un grave problema hacia el interior de su partido (PRI), en donde no se perdona ni se olvida nada, aún y cuando todo sea negociable, no salió bien librado, pues el machacar que el presidente Calderón no sabía nada de dicho pacto, le hace más daño que bien a la imagen del presidente y hasta a la imagen del mismo César Nava… para que todo haya sido perfecto, a favor de César Nava, del PAN y de Calderón, lo mejor hubiera sido el haber aceptado que Calderón estaba enterado y que dicho pacto de hizo en bien del país, en bien de México, tratando de vender la idea de estadistas y/o patriotas… Nomás que César es fecha que no alcanza la mayoría de edad en la política, de ahí que todavía se resbala al momento de correr a primera base, después de batear un hit…